La epidemia de SIDA sigue creciendo

La epidemia mundial de SIDA continúa creciendo y existen indicios preocupantes de que en algunos países que tenían tasas de infección estables o en retroceso éstas vuelven a aumentar.

De acuerdo con los datos más recientes que se dan a conocer hoy en el informe Situación de la epidemia de SIDA: actualización de Diciembre 2006, del ONUSIDA y la OMS, en los países donde los programas de prevención no se han sostenido o no se han adaptado a los cambios de la epidemia, las tasas de infección se mantienen estables o vuelven a subir. Los datos señalan también que los programas de prevención del VIH obtienen mejores resultados si se centran en llegar a las personas más expuestas y se adaptan a las epidemias nacionales en evolución.

A nivel mundial se estima actualmente que alrededor de 39.5 millones de personas viven con el VIH. En 2006 se produjeron 4.3 millones de nuevas infecciones, de las cuales 2.8 millones (65%) correspondieron a África subsahariana y hubo importantes aumentos en Europa oriental y Asia central, donde se observan algunos indicios de que las tasas de infección han crecido en más del 50% desde 2004. En 2006, 2.9 millones de personas fallecieron como consecuencia de enfermedades relacionadas con el SIDA.

Aunque los patrones del VIH están cambiando en algunos países de América Latina, las epidemias en el conjunto de la región permanecen estables. En 2006, las nuevas infecciones por el VIH totalizan unas 140,000 [100,000-410,000], y 65,000 [51,000-84,000] personas han fallecido por SIDA. Las dos terceras partes de los 1.7 millones [1.3-2.5 millones] de personas que se estima que están infectadas por el VIH en América Latina viven en los cuatro países más grandes: Argentina, Brasil, Colombia y México. Sin embargo, la prevalencia estimada del VIH es máxima en los países más pequeños de América central, donde, en 2005, fue ligeramente inferior al 1% en El Salvador, Guatemala y Panamá; 1.5% en Honduras, y 2.5% en Belice (ONUSIDA, 2006).

En América Latina una de cada cuatro (26%) infecciones por el VIH en 2005 se registraron en varones que tienen relaciones sexuales con varones, mientras el 19% en consumidores de drogas intravenosas. Aunque la prevalencia del VIH en profesionales del sexo es relativamente baja en esta región, éstos y sus clientes representan casi la sexta parte (17%) de las infecciones por el VIH. Aunque las epidemias también se propagan a las poblaciones generales, siguen estando muy concentradas en grupos de población específicos. Esto subraya la necesidad de centrar eficazmente las estrategias de prevención, tratamiento y atención en los grupos de población que corren mayor riesgo de infección por el VIH.

La gran población de México implica que, a pesar de la baja prevalencia nacional del VIH estimada en adultos, un 0.3% [0.2-0.7%], 180,000 [99,000-440,000] personas estaban viviendo con el VIH en 2005 (ONUSIDA, 2006; Bravo-García, Magis-Rodríguez y Saavedra, 2006). La epidemia de México se concentra principalmente entre varones que tienen relaciones sexuales con varones, profesionales del sexo y sus clientes y consumidores de drogas intravenosas. Se cree que las relaciones sexuales entre varones representan más de la mitad (57%) de las infecciones por el VIH registradas hasta la fecha (Bravo-García, Magis-Rodríguez y Saavedra, 2006), aunque hay indicios de un riesgo creciente de infección por el VIH entre las mujeres (Magis-Rodríguez, 2004).

En México se ha observado una prevalencia del VIH del 4% entre consumidores de drogas intravenosas en Tijuana, por ejemplo (Magis-Rodríguez, 2005), y hay ciertos indicios de que los niveles de infección pueden estar aumentando en algunas ciudades a lo largo de la frontera con los Estados Unidos de América, donde el comercio sexual y el consumo de drogas intravenosas son prácticas generalizadas. En Tijuana y Veracruz, un estudio de 2003 demostró que el 6% de las profesionales femeninas del sexo estaban infectadas por el VIH (Magis, 2006), mientras que un estudio de 2004-2006 detectó este mismo nivel de prevalencia entre profesionales femeninas del sexo en Tijuana y Ciudad Juárez. La prevalencia llegaba al 16% entre las que se inyectaban drogas (Patterson, 2006). También se han registrado altos niveles de prevalencia entre los profesionales masculinos del sexo: 25% en Monterrey, por ejemplo, en un estudio de 2005 (Gayet, 2006) y 20% en Guadalajara y la ciudad de México (Magis, 2006). Un estudio entre camioneros masculinos de largo recorrido en Monterrey comprobó que el 0.7% estaban infectados por el VIH (el doble que la prevalencia nacional del VIH estimada en adultos). Más de una cuarta parte de ellos habían pagado para tener relaciones sexuales durante el año anterior, y uno de cada seis nunca había utilizado un preservativo (Gayet, 2006). También hay constancia de una propagación significativa del VIH en zonas rurales del país, y la migración (incluida la que se produce entre México y los Estados Unidos) parece ser un factor contribuyente (Cohen, 2006).

El informe anual Situación de la epidemia de SIDA presenta las últimas tendencias en la epidemia mundial de SIDA. La edición de 2006, que facilita mapas y estimaciones regionales, proporciona las estimaciones más recientes del alcance de la epidemia y del número de vidas que se ha cobrado y examina las nuevas tendencias en la evolución de la epidemia. El informe está disponible en el sitio de ONUSIDA: www.unaids.org.

Mayor infomación en: Situación de la epidemia de SIDA: Diciembre 2006, de ONUSIDA/OMS.

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